Cristianos como Tamer, han utilizado el tiempo de Ramadán para poder descubrir la importancia del ayuno y la oración en la vida del cristiano. Tal y como él nos cuenta:

“Me di cuenta de que, igual que podía romper mi ayuno en secreto, también podía cumplirlo con sinceridad en mi corazón delante de Dios. Durante este caminar con Cristo aprendí el verdadero espíritu del ayuno y la oración. Ahora utilizo este mes para orar con fervor por aquellos que me rodean”.

Hoy en día creyentes de la Península Arábiga y sus colaboradores internacionales identifican las redes sociales como una herramienta clave en el movimiento tan rápido del Evangelio a lo largo de este territorio. A pesar de la modernización de muchos de estos países, las familias, las comunidades y las tribus siguen siendo el centro de la sociedad de esta zona.

“Nos han animado a permanecer con nuestras familias, a orar y ayunar en intercesión por ellos”, nos cuenta Tamer. “Cuando un cristiano de trasfondo musulmán juzga a sus vecinos musulmanes, esa persona cae en el pecado del orgullo. En vez de esto debemos postrarnos en humildad y sumisión ante el Señor en intercesión por sus vidas”, continúa diciendo.

El Ramadán 2020 está siendo marcado por la pandemia del Covid-19, lo que significa que las familias y las comunidades a lo largo de toda la Península Arábiga no ha podido reunirse como normalmente harían. Debido a esto cristianos como Talmer destacan la oración como ánimo para enfrentarse a los desafíos que este mes de Ramadán trae:

“Gracias por orar por nosotros durante el Ramadán, especialmente este año que no podemos reunirnos con muchos miembros de nuestras familias”.