Quedan unos 100.000 cristianos en los antiguos territorios ocupados por el ISIS como las Llanuras de Nínive. Esta cifra podría reducirse considerablemente hasta los 23.000 en 2024, avisa un informe realizado por Ayuda a la Iglesia Necesita (ACN por sus siglas en inglés). “Esto podría hacer la comunidad cristiana pasar del estado de ´vulnerable´ a la de ´en peligro de extinción´, comunicaba el informe.

De acuerdo con el informe, el 36% de los cristianos de las Llanuras de Nínive, estaban considerando la emigración en los próximos 5 años, debidos principalmente a razones de seguridad y políticas. Una gran mayoría dijo que “no se sentían seguros o que se sentían en una situación de inseguridad absoluta” (87%) y el 67% “creía que era posible o muy posible que el Estado Islámico o un grupo similar pudiera volver en los próximos 5 años”.

“Creo que la extinción de los cristianos en Irak es un peligro real y que necesitamos tomárnoslo con seriedad. Sin embargo, hay muchas razones para el decrecimiento de estos números”; comentada Henriette Kats, analista de la Persecución para Puertas Abiertas. La presión de grupos militares apoyados por Irán o por milicias del ISIS, el inestable sistema judicial, la situación económica o la discriminación y la exclusión, son algunos de estos factores que causan que la gente se plantee la emigración como solución. Familia y amigos que viven fuera puede ser también un factor determinante para aquellas personas que se están planteando la emigración. Finalmente, pero no por ello menos relevante, “muchos cristianos iraquíes han perdido la esperanza de que la situación va a mejorar”, continúa diciendo Kats.

Distintos desafíos

La Emigración de los cristianos de Irak no es un fenómeno nuevo, ni está solamente ligado a la violencia del Estado Islámico, según ha comentado Puertas Abiertas en su campaña Esperanza para Oriente Medio.

Años de violencia ininterrumpida, incluyendo la guerra de 2003, seguida por la insurgencia, discriminación y la falta de trabajos ha causado que más y más iraquíes emigren. Aproximadamente 1 millón desde la década de los 90 lo han hecho. Hoy solo quedan de 150.000 – 200.000 cristianos en todo el país.