Bakhit, un cristiano de Egipto de 68 años de edad fue asaltado en su propia tienda a punta de pistola. El asaltante le obligó a seguirle hasta una camioneta.

Fuera de la tienda se encontraba Youssef Samaan, el sobrino de 35 años de Bakhit y padre de tres hijos, que intentó detener el secuestro. Los asaltantes le pidieron la identificación con el posible objetivo de conocer si era cristiano o no. Esta información aparece en el documento identificativo de los ciudadanos egipcios cristianos, y Youssef que no era una excepción, fue finalmente secuestrado también.

Gracias al Señor, tras unas horas, Youssef fue liberado y abandonado en el desierto, por lo que pudo volver a casa. Sin embargo, el paradero de Bakhit aún es desconocido.

Tristemente esta no es la primera vez que la familia sufre este tipo persecución. Osama, uno de los hijos de Bakhit, fue secuestrado en julio de 2016 y sigue desaparecido desde entonces. La policía no llegó a investigar la desaparición en aquel entonces, y tienen dudas de que vayan a investigar este último incidente.

A pesar de todo la familia espera con fe, pero preocupación, el regreso de Bakhit. Ahora mismo temen por su salud debido a que es diabético y necesita su medicación cada día.