El ánimo subió como la excavadora que derribó las paredes recién levantadas de la Iglesia Protestante de Batak, cerca de Yakarta.
La pila de escombros que quedaron fue sólo el último revés para los cristianos que se esfuerzan por mantenerse firmes en el país musulmán más poblado del mundo.
La iglesia de Bekasi, un subdistrito de Yakarta, en la isla indonesia de Java, se ha reunido en una casa cada domingo durante los últimos 13 años. A principios de este año, cuando la congregación se acercaba a los 600 miembros, el pastor, Adven Leonard Nababan, comenzó a solicitar un permiso de obra. La iglesia consiguió reunir las firmas de 60 vecinos no cristianos, tal y como lo requiere la ley.
La iglesia había cumplido con todos los requisitos para obtener la licencia, consciente de que el gobierno local de Indonesia puede tardar en aprobarla, Nababan ordenó la construcción, una práctica bastante común entre las iglesias en un país donde las aplicaciones a menudo languidecen.
Pero cuando en enero comenzaron a levantar las paredes, unos 750 musulmanes de Bekasi salieron a la calle en señal de protesta. El 5 de marzo, la policía selló el lugar y comunicaron  a los ancianos de la iglesia que había que demoler lo que hasta ese momento se había construido. Ellos se negaron.
Funcionarios de Bekasi declararon falsas las 60 firmas, y enviaron a un equipo para la demolición de la iglesia. Cerca de 150 miembros de la Iglesia Protestante de Batak, conocida como HKBP, esperaron cantando himnos y orando.
“Unieron sus brazos, y se pusieron juntos frente a la iglesia para detener al equipo de demolición”, dijo un testigo. “El pastor de HKBP se puso en medio de la congregación y les dijo: Somos parte del Cuerpo de Cristo”.
“No muy lejos había unos 300 musulmanes gritando ‘Alahu akbar’ (Alá es grande)”, explicó el testigo. “Algunos son miembros del Foro de los Pueblos Islámicos y del Frente de Defensores Islámicos, y vestían túnicas blancas”. El testigo, un cristiano que ministra a musulmanes convertidos al cristianismo,  pidió no ser identificado públicamente.
El Jefe de Policía, Dikdik Astra, declaró que simplemente cumplía órdenes del gobierno local. Negó las afirmaciones por parte de la Fundación de Ayuda Legal de Yakarta y de los líderes de HKBP que él y los funcionarios de Bekasi fueron coaccionados por los islamistas.
Las iglesias cristianas a menudo tienen dificultades para moverse por las burocracias de los gobiernos locales.
A varios kilómetros de la HKBP, se encuentra derribada, la Iglesia Taman Sari, a la cual, en 2007, se le denegó el permiso de construcción. Entre los casos más notables del país está la iglesia GKI Yasmin en las cercanías de Bogor, cuya licencia de obras fue revocada en 2008 debido a la oposición de los residentes. Los miembros de ambas iglesias tienen su culto dominical en la calle frente al palacio estatal de Yakarta.
Un pastor de la Iglesia “Rahmani” de Indonesia, en Bekasi, declaró a World Watch Monitor que había considerado la posibilidad de solicitar un permiso de obra, pero decidió aplazarlo hasta que se elija un nuevo alcalde.
“Uno de los candidatos me prometió que si fuese elegido, nos concedería el permiso”. Al igual que el anterior testigo, el pastor pidió no ser identificado debido a su trabajo con musulmanes convertidos al cristianismo.
Indonesia celebró elecciones provinciales y locales el pasado 22 de enero. La mayoría de los candidatos del oeste de Java pertenecen a partidos políticos con tendencias islámicas conservadoras, como el Partido Justicia Próspera, o PKS, al que pertenece el Gobernador provincial, Ahmed Heryawan.
“Un partido joven, dinámico, con un punto de vista islámico, el PKS consiguió grandes logros en las elecciones parlamentarias de 2004”, declaró en un informe sobre las elecciones locales de Indonesia, en 2005, el Consejo sobre Relaciones Exteriores. “Recibe un fuerte apoyo en la zona occidental de la isla de Sumatra. El partido manifiesta, que apoya la diversidad, amplitud de miras y la libertad religiosa, y que ha ganado respeto, por su organización disciplinada, y un fuerte mensaje contra la corrupción. Sin embargo hay expertos que afirman que aún no está claro si el PKS es realmente tan tolerante como sus miembros dicen, o si en el futuro llevarán a cabo un programa más restrictivo”.
En 2014 está prevista las Elecciones presidenciales de Indonesia. Varios líderes cristianos en Bekasi declararon a World Watch Monitor que esperan que las tensiones aumenten a medida que los partidos políticos islámicos utilicen la religión para ganar votos. El noventa por ciento de los ciudadanos son musulmanes.
Según un informe de los Defensores de los Derechos Humanos del 28 de febrero del presente año, “grupos militantes islámicos, como el Foro de los Pueblos Islámicos y el Frente de Defensores Islámicos, han estado implicados en ataques e incendios a lugares de culto y a hogares de miembros de las minorías religiosas. Estos grupos tratan de justificar la violencia por la interpretación del islam, sunita, que califica como infieles a los no musulmanes, y blasfemos a los musulmanes que no se adhieran a la ortodoxia sunita”.
En 2012, el Instituto Setara de Indonesia, cuya labor es la defensa por la tolerancia social, étnica y religiosa, informó sobre 264 casos de violencia contra las minorías religiosas, un 20 por ciento más que en 2011. El 31 de enero, la oficina del fiscal en Sumedang, al oeste de Java mantuvo encarcelado durante tres meses al pastor Bernard Maukar de la Iglesia Pentecostal de Indonesia  por poner en marcha una iglesia sin permiso. Maukar negó los cargos en su contra, más tarde explicó a Puertas Abiertas Internacional, que firmó una declaración  ya redactada admitiendo la falta en una comisaría de policía.
Puertas Abiertas ha registrado en las iglesias un promedio anual de 66 incidentes, desde 1998, coincidiendo con el final del reinado del ex presidente indonesio Suharto. Hace cincuenta y tres años, los ataques a las iglesias eran de un promedio de nueve casos al año.
Indonesia ocupa el nº 45 de la Lista Mundial de la Persecución de 2013, una clasificación de los 50 países más hostiles para los cristianos, publicado anualmente por Puertas Abiertas.
En medio de los escombros de la Iglesia Protestante Batak, en Taman Sari, un testigo del suceso afirmó que pudo tener un momento privado con pastor Nababan. “Me las arreglé para acercarme al pastor y oramos juntos”. “Este domingo, a pesar de estar la iglesia en ruinas, nos seguiremos reuniendo”.