Lai Jinqiang, un empresario cristiano cuya empresa vende un reproductor bíblico en audio, un dispositivo similar a MP3 que permite a los usuarios compartir pasajes de la Biblia, fue juzgado en un tribunal de distrito en la ciudad costera china de Shenzhen, el pasado 7 de diciembre, por vender los dispositivos electrónicos.

El 9 de diciembre, cuatro cristianos (Fu Xuanjuan, Deng Tianyong, Han Li y Fen Qunhao) fueron juzgados por el mismo tribunal por “operaciones comerciales ilegales”. Todos trabajaron para Life Tree Culture Communication Co., Ltd, cuyo negocio principal es la venta de reproductores bíblicos en audio. El fiscal aconsejó que el tribunal condenara a Fu Xuanjuan, propietario de la empresa, a cinco años de prisión. Las otras tres sentencias variaron de 18 meses a 3 años.

De acuerdo con Bitter Winter, una revista en línea sobre libertad religiosa y derechos humanos, la policía también se está acercando a los compradores de los reproductores de la Biblia para advertirles sobre la posibilidad de quebrantar la ley al hacer tales compras.

Durante años, China ha autorizado la venta de la Biblia solamente a través de canales oficiales. Actualmente, entre las religiones mayoritarias en China, entre las cuales se encuentra el Budismo, el Taoísmo, el Islam y las creencias populares, el cristianismo es la única cuyo texto sagrado no puede ser vendido en canales comerciales comunes. La Biblia es impresa en China, pero legalmente solo está disponible en las librerías de iglesias aprobadas por Beijing. Hace aproximadamente dos años, el gobierno chino prohibió la venta de la Biblia en línea.

Sin embargo, los reproductores de la Biblia en audio se han vuelto populares entre las personas de fe en China, debido a su facilidad de uso. Además de los versículos de la Biblia, estos reproductores electrónicos también están equipados con sermones, himnos y otros contenidos religiosos. Estos dispositivos estaban ampliamente disponibles en el sitio comercial en línea más grande de China, Taobao.

Ma Jing, un cristiano en una iglesia familiar, le dijo a la VOA que el gobierno puede detener y castigar a los fieles por cualquier excusa que se les ocurra. “Esto es intimidación”, dijo, y agregó que cree que la razón por la que el Partido Comunista Chino controla las ventas de productos relacionados con la Biblia es que teme que un gran número de cristianos pueda representar una amenaza para su gobierno.

Gina Goh, gerente regional para el sudeste asiático el grupo de derechos internacional International Christian Concern, con sede en Washington, dijo a la VOA que el objetivo final de los juicios es hacer que la gente sienta miedo.

Estos son ejemplos que sirven para advertir a otros cristianos que dejen de difundir la teología o las palabras (de la Biblia) a través de su negocio”, dijo. También añadió que este es otro ejemplo de que el gobierno chino está reprimiendo cada vez más a los cristianos: “Quieren tener el control total. Dirigirse a estos negocios cristianos es solo una de las muchas formas en que están tratando de acabar con el cristianismo en general”, continuó.