Se denomina Sahel a la zona de transición entre el borde meridional del Desierto del Sáhara y la parte interior del sur de África. Los grupos islamistas radicales, muchos de ellos provenientes de Oriente Medio, han asegurado su presencia en las zonas fronterizas de esta región, territorios fuera del alcance de los gobiernos más débiles del África Occidental.

Algunos de los ataques más recientes son:

  • Un ataque en una base militar al norte de Mali que acabó con la vida de 25 soldados del ejército maliense.
  • Las manifestaciones violentas por parte de un grupo de musulmanes en Níger. El gobierno de la nación había decretado el alto de las reuniones religiosas debido al riesgo de contagio de coronavirus, lo que provocó que ciertos líderes musulmanes locales disconformes con estas medidas llamaran a las juventudes islámicas a tomar las calles y a atacar edificios gubernamentales.
  • En Febrero la Organización de la Naciones Unidas informó de una “oleada de ataques violentos con armas sin precedentes” en las fronteras de Burkina Faso, Mali y Níger. Esta situación ha provocado que más de 1 millón de personas tuvieran que abandonar sus casas y fueran desplazados a campamentos de refugiados.

Aunque los ataques mencionados anteriormente no tenían como objetivo específico a cristianos, la realidad es que los ataques a iglesias y cristianos son cada vez más frecuentes. Según el último Informe de la Unidad de Investigación de la Lista Mundial de la Persecución: “A pesar de que desde el 2012 la presencia del ejército francés había logrado reprimir muchos de estos grupos insurgentes, los grupos radicales islámicos se han reagrupado y están alimentando las diferencias étnicas en su zona de actuación, lo que provoca una desestabilización del territorio y potencia su capacidad de reclutamiento”. Yonas Dembele, uno de los analistas de la unidad de investigación mencionada anteriormente explica:

“Los cristianos son cada vez un objetivo más frecuente, mientras que la población musulmana no suele sufrir daños de ningún tipo”.

Hace un año ni Níger ni Burkina Faso estaban en la Lista Mundial de la Persecución, mientras que este año se encuentran en los lugares 50 y 28 respectivamente. Mali se encuentra en la posición número 29.