En el año que va desde septiembre de 2019 hasta el pasado 30 de septiembre, Boko Haram y su grupo disidente, el Estado Islámico de África occidental, fueron responsables de unos 400 incidentes violento en la región del norte de Camerún. De acuerdo a las estadísticas que maneja el Centro Africano de Estudios Estratégicos, una institución académica que forma parte del Departamento de Defensa de Estados Unidos, se trata de un incremento del 90% en comparación al período previo de 12 meses.

El centro dijo que el incremento de la presión del ejército nigeriano sobre los militantes en lado nigeriano de la frontera, había obligado a los grupos a trasladar sus actividades a Camerún, “subrayando las dimensiones regionales de esta amenaza a la seguridad”.

Los datos mostraron que más de la mitad de los ataques violentos en el norte de Camerún, fueron contra civiles. Este número fue más alto que los números combinados de ataques contra civiles en Níger, Chad y Nigeria, países epicentro de la insurgencia de Boko Haram, durante ese mismo período.

De ninguna manera Boko Haram es una fuerza conquistada y aún representa un gran riesgo para los cristianos en la cuenca del lago de Chad, el objetivo predilecto del grupo”, dijo Jo Newhouse, responsable de las operaciones de Puertas Abiertas en África subsahariana.

Los ataques incesantes perturban la vida de los cristianos y los mantienes en un constante limbo”, explicó. “Sin embargo, la mayoría de ellos no tienen a donde más ir. Ellos cuentan con nuestras oraciones y apoyo para ser capaces de mantenerse resilientes y vivir vidas fructíferas a pesar de los daños que enfrentan. Además, como sal y luz, su presencia en esta región es crucial”.

Camerún ocupa el puesto 48 en la Lista Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas. El país africano entró en la lista por primera vez el año pasado.

Puertas Abiertas ha estado apoyando a los cristianos de esta región de muchas maneras: desde ayuda humanitaria y reconstrucción de clínicas e iglesias, hasta ayudar a las personas con subvenciones para establecer negocios.

Newhouse dijo que poner el fin a la campaña violenta de Boko Haram requiere de una estrategia de múltiples frentes. “Necesitamos más que un enfoque militar y hacemos un llamado a la comunidad internacional para que hagan lo que puedan para encontrar formas integradas de ayudar a los gobiernos y comunidades en los países afectados".