A 20 km de la ciudad de Chibok, donde Boko Haram llevó a cabo el secuestro de 300 chicas (de las que 100 aún siguen captivas) hace ya más de 6 años, se encuentra la aldea de Pemi, un lugar de mayoría cristiana y uno de los últimos objetivos del grupo terrorista islámico.

Esta aldea, junto a las localidades de Garkida, Shaffa y Tashin Alade, sufrió un ataque llevado a cabo por Boko Haram el día de Nochebuena.

Aunque aún no se conoce la magnitud al completo de los daños ocasionados, sabemos que al menos siete personas han sido asesinadas y otras siete han sido secuestradas, entra las que se encuentran un pastor cristiano.

“No conocemos el número exacto de personas que pueden haber perdido la vida, pero esperamos que la cantidad sea alta, ya que al menos 5 localidades han sido atacadas de forma simultánea” comenta un colaborador de Puertas Abiertas en la zona.

Además de esto un gran número de personas se han visto obligadas a huir debido a los fuegos provocados en una tienda, varias casas y una iglesia.