Durante los últimos 8 años, Asia se ha convertido en una de las caras más relevantes de la iglesia perseguida. En la última semana Asia ha concedido entrevistas a los medios de comunicaciones franceses con el objetivo de promocionar su biografía “Al fin libre”. Además, ha tenido la oportunidad de reunirse con el alcalde de París, Anne Hidalgo, e incluso con Emmanuel Macron, el presidente francés.

Como es obvio la prensa quería escuchar su historia, sin embargo, el equipo de Puertas Abiertas Francia no quería quedarse ahí. “¿Que haría el hermano Andrés?” se preguntó uno de los miembros del equipo. La pregunta no era para nada difícil de responder. Él le daría una biblia.

El equipo llevó una preciosa biblia en su idioma natal, el urdu, además de un chal tejido por mujeres pertenecientes a la iglesia perseguida. Además, llevaron una postal con palabras de ánimo para cuando Asia Bibi estaba en la cárcel. La postal había sido escrita hace mucho tiempo, pero nunca pudieron entregársela.

Lo primero que el equipo le preguntó a Asia Bibi fue si tenía algún mensaje para aquellos que habían estado orando por ella. Tras escuchar la pregunta Asia Bibi sonrió y respondió: “Si, tengo un mensaje para ellos. Dios está con ellos de la misma manera que estaba conmigo. Él jamás nos abandona”.

La entrevista continúa con algunas preguntas relacionadas con su vida y la situación vivida en Pakistán:

¿Como ha cambiado tu vida el tiempo que has estado en prisión?

“Mi fe siempre ha sido bastante fuerte debido a la devoción que he vivido en mi familia desde siempre. Sin embargo, tras experimentar la presencia de Dios en mi vida durante mi estancia en prisión mi fe se fortaleció aún más.

¿Como es posible pasar por tantas dificultades en prisión y no dudar de la existencia de Dios?

“Jamás he dudado, porque cuando nací el sacerdote le dijo a mi madre: ´Esta niña va a ser probada por Dios´. Mis padres me contaron esta historia a lo largo de mi infancia y mi juventud, por lo que sabía que en un futuro alguna situación como esta llegaría.

¿Te has dado cuenta de que durante tu encarcelamiento eras un símbolo de esperanza y fe?

“Cuando estaba en la cárcel tenía mucha paciencia. Estaba 100% segura de que sería liberada, después de todo era inocente. Sabía que algún día iba a ser libre. Cuando mi padre vino a visitarme me dijo que había sido encarcelada en el nombre de Jesús, a lo que le respondí que también sería liberada en el nombre de Jesús”.

Tras veinte minutos de preguntas y respuestas, el equipo de Puertas Abiertas Francia tuvo por fin la oportunidad de entregarle los regalos a Asia Bibi.

“¿Esto es para mí?, preguntó ella mientras su sonrisa se iluminaba de alegría. “Estoy muy contenta” de conoceros.

Mientras el resto de los periodistas comienzan a irse, el equipo de Puertas Abiertas le muestra un video a Asia en el que se muestra a cristianos perseguidos orando por ella. El video enseña como a la 1 en punto la gente para de hacer lo que estuviera haciendo y comienza a orar por ella.

“¡Vaya! ¿De verdad parásteis todo para orar por mí?” dice ella casi sin palabras.

Puertas Abiertas da gracias por estos momentos con Asia que Dios nos ha regalado. Sabemos que el viaje para ella no ha terminado. Aún necesita oración, amor incondicional y el apoyo de su familia para recuperarse de los años traumáticos pasados encarcelada en Pakistán.