Al menos 25 personas fueron asesinadas por presuntos miembros de las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), musulmanes extremistas, en la provincia de Kivu del Norte de la República Democrática del Congo, en la víspera de Año Nuevo. El ejército estaba persiguiendo a los combatientes de las FDA el pasado jueves cuando encontraron los cuerpos de 25 civiles que habían sido "tomados por sorpresa de sus granjas en la víspera de Año Nuevo", dijo Donat Kibuana, el administrador del territorio Beni en la provincia. La masacre tuvo lugar en la aldea de Tingwe, a unos ocho kilómetros de la ciudad de Eringeti.

El jefe de la organización de la sociedad civil de Tingwe, Bravo Mohindo Vukulu, cifró el número de muertos en "al menos 30". Dijo: "La gente había ido a sus campos a prepararse para la víspera de Año Nuevo, las FDA los recogieron uno por uno... Habíamos alertado a nuestras fuerzas de seguridad de que las FDA habían pasado del este al noreste de Eringeti", dijo, pero añadió: "No reaccionaron con rapidez".

Ha habido un aumento de la violencia desde principios del año pasado, pero el FDA nunca ha reivindicado la responsabilidad de estos ataques. La agenda islámica del grupo ha sido debatida, pero desde que el grupo se ha afiliado al Estado Islámico y desde abril de 2019, varios de los ataques de las ADF han sido reclamados por la llamada Provincia de África Central del Estado Islámico.

"La mayoría de la gente de esta zona son cristianos y la Iglesia ha sufrido horribles pérdidas humanas y materiales en estos continuos ataques. Ha dejado a innumerables personas viviendo en constante desplazamiento y trauma. Y como se ilustra en este evento, es extremadamente peligroso para la gente ir a sus granjas, lo que añade el hambre a la ya larga lista de desafíos para nuestros hermanos y hermanas de esta zona", comentó Jo Newhouse, portavoz del trabajo en el África Subsahariana. Bajo la actual situación de seguridad y las restricciones de Covid19 no es sencillo conseguir el apoyo necesario para estas comunidades, y pedimos a los cristianos de todo el mundo que oren fervientemente por la intervención del Señor en esta situación.