Cuando la mayoría de los cristianos del mundo occidental esperan con ansias el momento de poder volver a sus lugares de culto, para muchos cristianos en países donde la persecución es una realidad, el hecho de tener un edificio donde reunirse es prácticamente un sueño inalcanzable. Muchos se reúnen en secreto en casas o al menos lo hacían hasta que el coronavirus impactó el país.

“En el momento que la pandemia llegó a Irán dejamos de reunirnos de forma presencial. Todo el mundo está obedeciendo la ley y las reglas impuestas. Ni si quiera visitamos a nuestros familiares”, nos cuenta Salomeh, colaboradora local online de Puertas Abiertas.

Las herramientas de las que se disponen hoy en día permiten que una iglesia ya de por sí clandestina pueda crecer en una situación de confinamiento.

Tu apoyo, a través del trabajo de nuestros colaboradores locales, permite no solo que la iglesia sobreviva, sino que pueda experimentar un período de crecimiento y avivamiento especial durante este tiempo tan difícil.

“En este tiempo de crisis tenemos reuniones de oración de más de 10 horas. Hemos creado un horario especial de oración que llamamos “Frente de batalla” en el que podemos entrar, orar y salir virtualmente sin que las oraciones se interrumpan”, nos comenta Salomeh.

Servir a una comunidad online es un trabajo 24/7, algo que en tiempos de crisis es mucho más real tal y como nos cuenta esta colaboradora del ministerio: “Nuestra gente está sentada en casa todo el día. En estos momentos les ayudamos a superar el miedo y la ansiedad, además aprovechamos el tiempo para poder dedicarles tiempo de forma individual. “Además de la enseñanza, la oración y las sesiones de alabanza, también tenemos reuniones de grupo en las que compartimos testimonios que nos puedan ayudar enfrentarnos a la dura realidad durante estos días”.

Salomeh también nos comenta lo feliz que está de poder haber recibido apoyo, a través de los colaboradores locales, para poder seguir sirviendo:

“Tu apoyo y tus oraciones tienen un resultado directo en la extensión del Reino”. La iglesia de Irán está viva, incluso aunque las iglesias estén cerradas, incluso aunque las pandemias aterroricen nuestro país. Oro para que un día todos podamos estar en frente del trono de Dios sabiendo con seguridad que hemos hecho nuestra parte en el reino”.

La crisis del Coronavirus hace que los cristianos clandestinos estén más aislados que nunca. Es por eso por lo que, a través nuestros colaboradores locales, podemos incrementar nuestra presencia online. Tu apoyo es fundamental para que esto sea posible. Gracias.