Baréin, Irak, Israel, Jordania, Líbano, Territorios Palestinos, Irán, Siria, Irak y Turquía. Estos son todos y cada uno de los países que entran dentro del considerado Oriente Medio. Muchos de ellos comparten características similares y aunque la vivencia de los cristianos sea distinta en cada país, también comparten motores y agentes de la persecución que hace mucho más posible pensar en ellos cómo en un conjunto, en vez de como porciones aisladas unas de otras. De entre estos países, quizás, Irak y Siria se hayan llevado la peor parte.

El Estado Islámico

El 5 de julio del 2014, el Estado Islámico lanzó una ofensiva contra los ejércitos de Irak y Siria. Este grupo terrorista extremista caracterizado por su crueldad, se apoderó primeramente de la capital de Irak, Mosul y luego de multitud de territorios en la frontera occidental con Siria y Jordania. En Siria, además, el grupo terrorista había aprovechado la guerra civil que comenzó en el 2010, para hacerse con el control de una gran parte de los territorios del país. Por varios años, el Estado Islámico tenía bajo control una extensión de territorios. Un extensión suficiente para casi ser considerado un estado en si mismo. En este estado o califato los preceptos musulmanes y la "sharía" eran aplicados de la forma más dura. No había sitio para disidentes, refugiados y por supuesto cristianos. Muchos sufrieron un verdadero infierno en la tierra.

La iglesia que resiste

La mayor crisis de refugiados de los últimos tiempos comenzó con la guerra civil siria. Muchas personas refugiadas de distintas etnias y religiones huyeron a países colindantes e incluso se embarcaron en travesías muy peligrosas con tal de llegar a Europa y garantizarse una posición mucho más estable. Sin embargo, hubo muchos que se quedaron. Bien porque no pudieron o bien porque decidieron no huir de aquella guerra que estaba desolando el país. De entre estas personas muchos eran cristianos, comunidades enteras que vieron la guerra como una oportunidad para proclamar el Evangelio y ser luz en medio de estas circunstancias tan terribles.

Sin embargo, esto no significó que fuera a ser fácil, todo lo contrario. En 2013 Puertas Abiertas comenzó una campaña para demostrar que aún en medio de la guerra, el caos y el desconcierto, los cristianos seguían siendo perseguidos a causa de su fe, es decir, a pesar del sufrimiento generalizado de que todos soportaban, los cristianos tenían el añadido de seguir siendo perseguidos por su fe. La campaña fue un éxito y para 2014 muchos líderes y autoridades estaban concienciados sobre el sufrimiento de los cristianos en la guerra. Sin embargo, en 2014 el Estado Islámico se hizo con el control de una gran parte de Irak y junto con el territorio que ya controlaba en Siria formó el califato Islámico. Como siempre, la iglesia y los cristianos fueron de los grupos más perjudicados. Son incontables las historias de ataques a iglesias, cristianos atacados, secuestrados o incluso asesinados durante estos hechos.

Esperanza para oriente medio

La crisis en Oriente Medio se convirtió en una crisis prácticamente global, tanto que la ONU supervisó las acciones de los distintos gobiernos y su implicación en esta crisis. Para hacer más visible la situación de los cristianos aún más allá, Puertas Abiertas junto a sus colaboradores locales organizó una campaña internacional llamada Hope for Middle East (Esperanza para Oriente medio). Esta campaña tenía como motivo el apoyo y el fortalecimiento de los cristianos de estas zonas. La campaña comenzó con la recogida de más de 800000 firmas que se presentaron en la oficina del Secretario General de la ONU, además millones de personas alrededor del mundo se volcaron en oración y enviaron palabras de ánimo hacia los cristianos que estaban sufriendo persecución. A nivel económico se recogieron millones de dólares destinados a la ayuda humanitaria, reconstrucción de las ciudades, desarrollo socioeconómico, capacitación de creyentes, distribución de biblias, etc…

Situación actual

Aunque la estabilidad absoluta aún no se ha conseguido, el Estado Islámico fue prácticamente erradicado en el 2017. Millones de refugiados volvieron a Iraq y Siria y la reconstrucción de ambos países comenzó lenta pero firme. Las iglesias, que habían sido refugios para muchos durante la guerra, entendieron que este también era un momento propicio para que llevar las Buenas Nuevas. Iniciativas como la de los “Centros de Esperanza” en la que las Iglesias se convirtieron en puntos neurálgicos de ayuda humanitaria, consejería, asistencia al trauma o formación bíblica son un claro ejemplo es esto.

Gracias a campañas como Hope For Middle East, los cristianos en circunstancias terribles han sido fortalecidos en tiempos de extrema dificultad y aún cuándo la persecución continúa en mayor o en menor medida, pueden brillar cómo nunca antes, siendo reflejo puro de Jesús en cada sitio en el que están.

Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada en lo alto de una montaña no puede ocultarse. 15 Tampoco se enciende una lámpara de aceite y se tapa con una vasija. Al contrario, se pone en el candelero, de manera que alumbre a todos los que están en la casa. 16 Pues así debe alumbrar vuestra luz delante de los demás, para que viendo el bien que hacéis alaben a vuestro Padre celestial.

Mateo 5:14-16