Aunque una gran parte de América Latina no conoce la persecución religiosa, hay algunas ciudades y regiones específicas que han experimentado algunas restricciones y también los países que ya son parte de la Clasificación de Persecución Religiosa, como México y Colombia. Muchos cristianos que son "libres" todavía ni siquiera han conocido lo que ha sucedido tan cerca de ellos. Manuel*, por ejemplo, que fue llamado a pastorear una iglesia en un pequeño pueblo de Colombia, junto con su familia, fue sorprendido por guerrilleros que lo obligaron a cerrar las puertas de su ministerio. La solución fue reunirse con los hermanos en la selva, donde la iglesia creció.

"Desafortunadamente, los guerrilleros encontraron a Manuel, quien fue amenazado varias veces, como él insistió en continuar predicando la Palabra, fue asesinado frente a su esposa e hijos. El mensaje que los rebeldes dejaron fue este ‘quien se levante para dar el evangelio en este lugar va a recibir el mismo trato que él'. Pero la pasión que tenía el líder cristiano por Jesús quedó como un legado para la iglesia. Por lo que incluso bajo nuevas amenazas, el ministerio sigue", dijo uno de los analistas de persecución.

Tanto en Colombia como en México, las comunidades indígenas tienen la libertad de vivir de acuerdo con sus propias costumbres y normas. Sin embargo, hay una iglesia en crecimiento en medio de ellos, pero quien acepta a Jesús como salvador es visto como un traidor a su propia cultura por los líderes tribales. Aquellos que se hacen cristianos no quieren participar en ritos paganos antiguos y fiestas realizadas por ellos. El castigo dado por los líderes locales es la negación de los derechos básicos, tales como agua, electricidad y atención médica, y éstos han sido los motivos de fuga de tantos cristianos latinoamericanos que viven en estos países. Ayúdelos en la oración.