Ayer, a mitad de la tarde, nos llegaba la noticia de que Arzoo, de 13 años de edad, de Pakistán, ha "confesado" ante el Tribunal que ahora ella también es musulmana. Durante la audiencia declaró el credo islámico y dijo a los jueces que tiene 18 años y, por lo tanto, la edad legal para casarse, según fuentes cristianas locales.

"Este es un gran golpe para la comunidad cristiana", indica un líder cristiano. "Sus reacciones, respuestas y comportamientos son los de un niño al que le han lavado el cerebro".

El Tribunal ha pedido una serie de pruebas médicas para confirmar su edad. Aunque prueben que Arzoo es menor, como dicen sus padres, y aunque el Tribunal anule el matrimonio forzado y devuelva a la niña a sus padres, no significa que su vida pueda volver a la normalidad. "Según los abogados, su confesión de la fe islámica puede seguir siendo válida según la ley del país. En otras palabras: ella puede ser vista para siempre como una musulmana."

Los cristianos piden oraciones para los abogados que están trabajando para la familia de Arzoo. "La situación aquí es muy tensa y podría estallar en cualquier momento. Agradecemos que hace unos días el Tribunal ordenara el arresto del hombre que secuestró a Arzoo, abusó de ella y la obligó a casarse con él. Pero puede haber confusión pública, indignación e incluso violencia porque ella confesó que ahora es musulmana".

Arzoo fue secuestrada por un musulmán de 44 años hace un mes. Unos días después, este hombre presentó un "certificado de matrimonio" en el Tribunal y los jueces le permitieron llevarse a la chica a casa, porque dijo que era musulmana y tenía 18 años. Después de la presión pública, esta decisión fue revocada y el hombre fue arrestado.