Trabajadores, socios y voluntarios de Puertas Abiertas han sido capaces de brindar ayuda en materia del Covid-19 a 283.00 cristianos perseguidos en Asia este año. Esto significa que tan solo en Asia, cerca de 300.000 hermanos y hermanas han sobrevivido hasta Navidad.

2020 ha llegado a su fin”, dice Jan Vermeer, director de comunicaciones de Puertas Abiertas en Asia. “Ha sido un año marcado muy oscuro para muchos en todo el mundo. Un año marcado por la incertidumbre y la pérdida. Algunos de los países en los que trabajamos se han visto extraordinariamente afectados por la crisis del Covid-19 y los consiguientes bloqueos. Nuestros equipos y socios han dicho que perdieron muchos contactos por el Covid-19, pero continuaron tomando riesgos y suministrando alimentos y kits de emergencia a miles de cristianos en sus áreas”.

Una gran mayoría de estos cristianos no habría podido recibir nada si Puertas Abiertas no hubiera podido ayudarlos. Al respecto, Vermeer explica: “Nuestros socios en India han compartido que a más del 80% de todos los creyentes que visitaron se les negó la ayuda alimentaria del gobierno. Es por eso que nosotros, nuestros equipos, nuestros socios y los cristianos perseguidos estamos inmensamente agradecidos al Cuerpo de Cristo mundial. Sabemos lo duro que ha sido este año para ellos. Y a pesar de los malos pronósticos para la economía, todavía se sentían obligados a ayudar a sus hermanos y hermanas en situaciones extremas”.

Ranita (nombre cambiado), de India, es una de las destinatarias de esta ayuda. Ranita mostró a nuestros socios su casa y señaló los estantes vacíos, pero también mostró el lugar donde suele organizar pequeñas reuniones de oración.

Luego de eso, ella comentó: “Desde que llegamos al Señor, hemos experimentado (persecución). Cuando llegó la pandemia, solamente nos quedaban 35 rupias indias. Todo el mundo estaba en casa, porque nadie iba a trabajar. Luego, el pastor (un socio de Puertas Abierta) vino a nosotros y nos preguntó cómo estábamos. Nosotros contestamos que estábamos bien, pero luego le explicamos nuestra situación. El pastor nos proporcionó alimentos y ahora estamos bien”.

Thao*, un líder de la iglesia de Vietman Central, a quien se le negó la ayuda del Covid-19, pero recibió el apoyo de los socios de Puertas Abiertas, dijo: “En nombre de todos los cristianos aquí, me gustaría agradecer a todos los que me apoyan. Estamos muy agradecidos por la ayuda, por recordar, orar y ayudarnos. Que Dios continúe bendiciéndolos y usando sus vidas para Su reino”.

Si bien la mayoría de los 283.000 cristianos han recibido ayuda alimentaria, medicinas y materiales de saneamiento, Puertas Abiertas avanza hacia nuevas iniciativas para ayudar a la Iglesia perseguida, por ejemplo, mediante proyectos que generan ingresos, como proporcionar ganado o apoyo para abrir una pequeña tienda. Puertas Abiertos también ha intensificado la capacitación en línea de creyentes, y ha experimentado con nuevas formas de impartir capacitación bíblica a los cristianos.

La situación sobre el terreno cambia constantemente”, dice Vermeer. “Lo que fue posible ayer, no es hoy. También sucede lo contrario. A veces, Dios da ventanas de oportunidades”.