Los secuestradores han liberado a 28 de los más de 120 estudiantes secuestrados de una escuela secundaria bautista en el estado de Kaduna, al norte de Nigeria, a principios de este mes.

Los niños se reunieron con sus padres tras su liberación el domingo 25 de julio (AP). No está claro si se pagó un rescate; la Iglesia afirma no hacer tratos con los secuestradores, pero no pudo evitar que los padres consiguieran la liberación de sus hijos, según declaró a AP el presidente de la Convención Bautista de Nigeria, Israel Akanji. Los secuestradores habrían pedido un rescate de aproximadamente 1.200 dólares por niño.

El 5 de julio, unos hombres armados asaltaron el instituto bautista Betel de la ciudad norteña de Damishi y se llevaron a 121 estudiantes. Antes de la liberación de los 28, el domingo, cinco estudiantes lograron escapar y uno fue liberado por razones de salud.

Los padres se reunieron en la escuela para esperar noticias de sus hijos y orar por su regreso a salvo.

«Anoche ni siquiera pude dormir cuando llovía», comentaba Hassana Ayuba, cuya hija estaba entre los secuestrados. «Pensaba en si la lluvia la estaría empapando. Es alérgica al frío. Pensaba en cómo se sentiría ahora mismo. Me decía a mí misma: mírame, tengo frío, tengo que usar una manta taparme. ¿Qué le estará pasando ahora a mi hija? ¿Qué estará usando para cubrir su cuerpo?».

Amenaza a la educación

Más de 1.000 niños han sido sacados por la fuerza de sus escuelas en cinco estados del noroeste de Nigeria desde diciembre. Tras el ataque a la Escuela Secundaria Bautista, el gobierno del estado de Kaduna decidió cerrar una docena de escuelas en la región alegando razones de seguridad. Desde diciembre, se han cerrado más de 600 escuelas por temor a nuevos ataques.

Los secuestros masivos se producen en una región donde la educación ya está en peligro y uno de cada dos niños no va a la escuela. El sexo, la ubicación geográfica y la pobreza son algunas de las causas, según UNICEF: «Parece que la única respuesta del gobierno a los secuestros es cerrar las escuelas, poniendo en peligro el derecho a la educación de los niños», dijo un portavoz de Puertas Abiertas: «Les pedimos que restablezcan urgentemente la seguridad en las escuelas del norte de Nigeria mediante el establecimiento de un plan integral que garantice el regreso seguro de los niños a la escuela, que investigue estos ataques y que haga rendir cuentas a los responsables».