Boko Haram ha matado a un cooperante y amenazado con matar a otros tres rehenes, entre ellos a la cristiana Leah Sharibu.

Saifura Hussaini Ahmed Khorsa, de 25 años, que trabajaba de comadrona en el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), había sido secuestrada el 1 de marzo junto con otros dos trabajadores sanitarios, cuando los yihadistas atacaron la ciudad nororiental de Rann, cerca de la frontera con Camerún.

En un video publicado por la revista digital nigeriana The Cable, los insurgentes afirmaron que se habían puesto en contacto con el Gobierno para tratar la situación de los cautivos, pero no obtuvieron ninguna respuesta.

"Nos pusimos en contacto con el Gobierno por escrito y también enviamos mensajes de audio, pero el gobierno nos ha ignorado. Así que aquí hay un mensaje de sangre", dijo un portavoz de los extremistas. "La otra enfermera y la comadrona serán ejecutadas de la misma manera en un mes, incluyendo a Leah Sharibu."

El asesinato de la comadrona ha sido condenado por la Cruz Roja, que la describe como una madre devota de sus dos hijos. En una declaración, el jefe de la delegación en Nigeria, Eloi Fillion, dijo que estaba "devastado" por el asesinato y señaló que fue trasladada a Rann "para ayudar desinteresadamente a los necesitados". También instó a los captores a liberar a los otros dos trabajadores, Hauwa Mohammed Liman y Alice Loksha Ngaddah.

Leah Sharibu: cautiva por no negar a Jesús

Leah era una de las más de 100 niñas que fueron secuestradas de Dapchi por Boko Haram, pero era la única cristiana del grupo. Cuando los demás fueron liberados, Leah, de 15 años, permaneció en cautiverio porque se negó a renunciar a su fe en Jesús.

Tarjeta escolar de Leah ©Puertas Abiertas

Su decisión de defender a Cristo hizo que su padre, Natha, se sintiera orgulloso. "La confianza y la fe de mi hija ante la muerte en manos de Boko Haram, para decir que nunca rechazará a Cristo, me hizo darme cuenta de que había estado viviendo con una firme seguidora de Cristo en mi casa”, dijo.

La madre de Leah, Rebeca, ha pedido que continúen las oraciones por su hija, diciendo: "Sé que en todo el mundo los creyentes están orando y abogando por la liberación de mi hija, pero hasta ahora no he visto a mi Leah. Quiero pedir a los cristianos que no se cansen de orar por ella hasta que vuelva".

Natha y Rebeccah se sintieron un poco más aliviado cuando escucharon recientemente una grabación de audio de Leah pidiendo al Presidente de Nigeria que interviniera en su caso,y confirmando que aún estaba viva. Pero esta nueva amenaza contra su vida les ha vuelto a traer dolor y miedo por lo que le pudiera pasra.

Unámonos a ellos en oración por la protección y la libertad de Leah, así como por la liberación de los dos trabajadores sanitarios que han sido amenazados de muerte, Hauwa Mohammed Liman y Alice Loksha Ngaddah. Oremos también por el consuelo de la familia de Saifura Hussaini Ahmed Khorsa.