Nuestra visión
Creemos que todas las puertas están abiertas y que Dios capacita a Su Cuerpo para "ir por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15). Por lo tanto, definimos nuestro ministerio como sigue:
• Fortalecer al Cuerpo de Cristo que sufre persecución o restricciones por causa del Evangelio, proveyendo y entregando Biblias, materiales, entrenamiento y otras ayudas, además de alentarles a involucrarse en el evangelismo mundial.
• Entrenar y animar al Cuerpo de Cristo que vive en áreas inestables o amenazadas, a preparar a los creyentes para enfrentar la persecución y el sufrimiento, y equiparles para mantener el testimonio del Evangelio de Jesucristo.
• Motivar, movilizar y educar a la iglesia en el mundo libre, para que se identifique y se involucre en ayudar a la iglesia que sufre persecución, creyendo que "si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él" (1 Cor. 12:26).
Declaración de fe
Creemos en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra.
Creemos en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de María virgen;
padeció bajo el poder de Poncio Pilato;
fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos;
al tercer día resucitó de entre los muertos,
ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios
Padre,
desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creemos en el Espíritu Santo,
la santa iglesia católica*,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos
y la vida eterna. Amén.
* (Católica, en el sentido de universal).




